Clínica Dental Moyúa en Bilbao
pérdida de un diente

Todos/as podemos sufrir la pérdida de un diente, bien por caries o enfermedad bucal , o por algún tipo de traumatismo.

Podemos pensar que en estos casos no pasa nada, porque total, tenemos más y nos podemos ir apañando con el resto: nos habituamos a estéticamente mostrar un hueco que más o menos pase desapercibido; al hablar nos acostumbramos también; y para masticar nos ayudamos del resto de la dentadura…

Pero es un error pensar así. Si perdemos un diente y éste no se sustituye con relativa rapidez, se desencadenan una serie de reacciones en nuestra boca. Y te podemos asegurar que la de enseñar el hueco y que estéticamente no resulte bonito es la menos importante de ellas.

pérdida de un diente

¿Qué efectos produce la pérdida de un diente?

  • Como ya hemos mencionado, estéticamente no resultará una sonrisa armónica y bonita.
  • Al faltar la raíz del diente, el hueso de la mandíbula se retraerá. El hueso de la mandíbula necesita que constantemente la raíz del diente le envíe estímulos, gracias a lo cual se mantiene y reconstruye.
  • El hueco dejado por la pieza que falta cada vez se irá haciendo mayor. Incluso al retraerse el hueso, se podrían quedar al descubierto las raíces de los dientes adyacentes al perdido.
  • Los dientes cercanos al que se ha perdido podrían ir moviéndose para ir ocupando el hueco que ha dejado éste.
  • A su vez, esas piezas que se irán moviendo, dejarán espacios que trataran de ocupar otros dientes y muelas de otras posiciones. Con lo que las piezas se irán descolocando.
  • En cuanto al diente situado en el maxilar contrario y que antes hacía contacto con la pieza perdida, también sufrirá un desplazamiento, porque seguirá buscando ese contacto. La raíz se descubrirá y esto provocará enfermedades en ese diente, como caries o incluso periodontitis.

 

Como ves, se trata de todo un desencadenante de consecuencias que resultan graves para nuestra salud bucal en general.

Consecuencias de la pérdida de un diente

La pérdida de un diente provoca consecuencias físicas, funcionales e incluso psicológicas, como:

  • Puede afectar a la confianza en uno/a mismo/a y minar la autoestima, comenzando porque la falta de una pieza (si se trata de una muy visible) afecta negativamente a nuestro aspecto físico; y más aún cuando, en el caso de que el hueso de la mandíbula se retraiga y se pierda masa ósea, cambia el aspecto general de la cara.
  • Problemas de masticación: la pérdida de un diente hará necesario adaptarse para poder masticar y la persona tendrá tendencia a masticar con el lado de la boca que no ha perdido la pieza. Esto, a su vez, provocará que las piezas de ese lado sufran mayor desgaste y sobrecarga.
  • Hablar y más concretamente articular las palabras puede ser dificultoso en algunos casos, dependiendo de cuál sea la pieza perdida. Puede causar problemas a la hora de pronunciar las palabras. Esto afecta tanto a nivel funcional, como psicológico y social.
  • Problemas digestivos: en algunos casos, la dificultad para masticar correctamente hará que no se ingieran bien los alimentos. Esto podría provocar problemas gastro-intestinales y digestivos.
  • Problemas con la relajación de la articulación de la mandíbula.

Lo vemos en este vídeo:

¿Qué puedo hacer si he perdido un diente?

Si te encuentras en este situación, en la que, por la razón que sea, has perdido un diente, puedes estar tranquilo/a. Hay solución.

Hoy día es posible ofrecer a los pacientes diferentes alternativas, orientadas a recuperar la funcionalidad y la salud bucal en general, pero que, además, resultan una opción estética sobresaliente, con la que podrán sonreir de nuevo sin complejos.

Se puede optar por prótesis fijas o removibles, con las que no se diferenciará cuál es la pieza que no es real.

Ante un caso de este tipo, lo primero que recomendamos es que soliciten una cita para acudir a consulta, en la que podremos valorar su caso específico y ofrecer una solución adaptada y personalizada.